馃搯 CLASE DEL 7/10/2025
La irrupci贸n de las Tecnolog铆as de la Informaci贸n y la Comunicaci贸n (TIC) en el aula ha abierto un abanico de posibilidades sin precedentes para la innovaci贸n educativa. Sin embargo, este cambio no est谩 exento de desaf铆os que requieren una reflexi贸n profunda sobre la calidad del aprendizaje y la competencia digital cr铆tica del alumnado. Actualmente, tenemos una enorme cantidad de informaci贸n a nuestro alcance, ¿puede esto generar problemas en los alumnos?
Si, puede generar problemas y creemos que no los tenemos lo suficiente en cuenta. Los curr铆culos y metodolog铆as se centran en el acceso y la producci贸n, pero no siempre en la gesti贸n de la infoxicaci贸n (intoxicaci贸n por informaci贸n). El exceso puede llevar a la ansiedad digital, a la par谩lisis por an谩lisis (dificultad para tomar decisiones o iniciar tareas por la sobrecarga de opciones), y a una comprensi贸n superficial o fragmentada de los temas, donde la cantidad suplanta a la profundidad.
Lo que nos lleva a pensar, ¿estamos realmente mejor informados en la actualidad?, la inmediatez y el flujo constante de informaci贸n en plataformas digitales (redes sociales, feeds de noticias) incentivan el consumo r谩pido, tendiendo a scrollear superficialmente en lugar de leer y reflexionar detenidamente. La innovaci贸n educativa deber铆a enfocarse en crear tiempo y espacios metodol贸gicos para analizar cr铆ticamente.
En clase, hemos hablado de la interpretaci贸n de la realidad y la selecci贸n de informaci贸n en internet, y pensamos que las TIC son una herramienta poderosa y que est谩 al alcance de todos, por lo que el docente tiene el deber de guiar a sus estudiantes en la comparaci贸n de fuentes, la desinformaci贸n, etc. Esta capacidad es la competencia digital, y es una de las que m谩s debemos reforzar en los tiempos que corren, tanto en alumnos como en el profesorado con una formaci贸n continua; pero es tan abrumadora la cantidad de informaci贸n que existe sobre cualquier tema, que somos incapaces de escoger la informaci贸n exacta y relevante sobre ese tema.
¿Forman las escuelas a los alumnos para que sean cr铆ticos con la tecnolog铆a?
Usar ordenadores y tablets en el colegio es ya algo normal. Se supone que es “innovador” pero la clave es ver si realmente estamos ense帽ando mejor, o si solo hemos cambiado el libro de papel por una pantalla. Debemos tener en cuenta que estamos usando mucha tecnolog铆a, pero no hay unas reglas claras sobre c贸mo se usa adecuadamente, es como conducir sin tener un c贸digo de circulaci贸n. La tecnolog铆a avanza tan r谩pido que las escuelas no han tenido tiempo de crear unas normas sobre lo que est谩 bien y lo que est谩 mal (por ejemplo, el ciberacoso, la privacidad o el uso de datos). Si la tecnolog铆a trae problemas, la escuela debe tambi茅n ense帽ar a evitarlos. No se trata de prohibir, sino de ense帽ar a los ni帽os a ser ciudadanos digitales responsables. Esto significa ense帽arles a pensar antes de compartir algo, y a entender c贸mo les puede afectar un mal uso de esta tecnolog铆a.
¿Aprendemos menos delante de una pantalla? ¿Es m谩s cansado leer en digital que en papel?
El acceso f谩cil a la informaci贸n es genial, pero tiene un coste en c贸mo pensamos y en c贸mo aprendemos. Hay estudios que dicen que leer en papel ayuda a recordar y entender mejor, la pantalla cansa la vista y nos anima a leer de forma r谩pida y superficial, en lugar de leer concentrados. Cuando leemos en digital, no asimilamos bien la informaci贸n y no realizamos una lectura profunda, la que nos permite conectar ideas; y se hace m谩s dif铆cil, pues es un medio lleno de distracciones y enlaces. Aun as铆, leer en una pantalla antes distra铆a y se tardaba m谩s, ahora nos hemos ido acostumbrando.
El mayor peligro que vemos aqu铆 es que la tecnolog铆a nos hace demasiado “c贸modos”. Antes, al leer un libro ten铆amos que imaginar c贸mo era el personaje o el lugar, mientras que ahora con un solo clic tenemos todo hecho en la pantalla y nuestro cerebro se esfuerza menos. Las habilidades de pensamiento profundo y creatividad se desarrollan con el esfuerzo mental, y si este esfuerzo se reduce, los alumnos del futuro pueden ser muy r谩pidos, pero nunca ser谩n tan profundos a la hora de resolver problemas complejos.
La pregunta clave en educaci贸n respecto a la implementaci贸n de tecnolog铆a en el aula es: ¿sustituir un libro por una pantalla es innovar? Nosotros firmemente creemos que no. Si s贸lo cambiamos un libro por una tablet, pero seguimos haciendo las mismas tareas aburridas de memorizar, no hay una innovaci贸n, sino 煤nicamente un cambio de herramienta. La verdadera innovaci贸n ocurre cuando la escuela ense帽a a los alumnos a:
Cuestionar la informaci贸n. No creerse lo primero que ven en Google, ya que no saben qui茅n ha podido escribirlo, si es verdad o si se trata de publicidad.
Entender ese mundo. Saber que las redes sociales o internet nos ense帽an cosas seg煤n nuestras propias b煤squedas, esto se llama “burbuja de filtro”.
Crear, no solo consumir. Usar la tecnolog铆a para investigar, hacer proyectos creativos o resolver problemas de verdad, en lugar de s贸lo ver videos o leer textos.
La tecnolog铆a es una herramienta incre铆ble, pero la clave est谩 en c贸mo la usamos. El objetivo de la educaci贸n no es solo usar el aparato tecnol贸gico correspondiente, sino ense帽ar a los ni帽os a ser pensadores cr铆ticos y creativos. Esto requiere que la escuela se enfoque en las normas, en el esfuerzo mental y en la habilidad de cuestionar todo lo que la pantalla les muestra.
¿Qu茅 estrategias o mecanismos de defensa podemos implementar en nuestras clases ante la parte negativa de la tecnolog铆a?
En primer lugar, combinar lo digital con lo anal贸gico para mantener el esfuerzo mental como parte del proceso de aprendizaje. La tecnolog铆a debe ser una herramienta de apoyo y ampliaci贸n, no un sustituto de las habilidades fundamentales. Por ejemplo, un alumno debe ejercitar el c谩lculo mental o la escritura a mano antes de usar una aplicaci贸n o una calculadora. Estos recursos avanzados act煤an como una comprobaci贸n de su proceso mental previo o como una herramienta para abordar problemas m谩s complejos que superan a la capacidad manual.
La tecnolog铆a en el aula solo es positiva si conlleva un cambio pedag贸gico que mejore la calidad del aprendizaje, en lugar de simplemente digitalizar pr谩cticas anticuadas. Pensamos que ser铆a 煤til emplear las tecnolog铆as como innovaci贸n y no para replicar las funciones de los libros de texto tradicionales, fomentar una metodolog铆a activa donde el alumno sea el protagonista de su propio aprendizaje, mientras que la tecnolog铆a debe usarse para hacer cosas que antes eran imposibles o muy dif铆ciles como por ejemplo: investigaci贸n, comparaci贸n y selecci贸n cr铆tica de informaci贸n, en lugar de leer solo el texto preseleccionado por un libro.
¿Para qu茅 integrar las TIC en la docencia?
Incrementar la variedad metodol贸gica.
Mejorar la presentaci贸n y la comprensi贸n de ciertos tipos de informaci贸n. Ej; alg煤n contenido muy denso.
Aumentar la accesibilidad y la flexibilidad del contenido.
Promover el protagonismo del alumno.
Fomentar el trabajo cooperativo.
Optimizar recursos y costes. Ej: traer los dispositivos propios (hoy en d铆a todos los alumnos tienen dispositivos.
Mejorar el trabajo individual.
Acceder a nuevos entornos y situaciones.
Como maestros, debemos encontrar la manera o el recurso m谩s eficaz para explicar lo que nos toca y que nos ayude a resolver el problema. La tecnolog铆a nunca es el fin, sino la soluci贸n a un problema de ense帽anza o aprendizaje espec铆fico. El 茅xito de las TIC no radica en usarlas mucho, sino en usarlas de manera selectiva y eficaz, eligiendo el recurso digital exacto que eleve la comprensi贸n y promueva los objetivos de aprendizaje deseados.
EST脕S DE ACUERDO O NO CON…
El aprendizaje no est谩 en funci贸n del medio, sino del m茅todo o estrategia instruccional que el docente aplique sobre el mismo. ¿El m茅todo nos asegura un mejor aprendizaje?
La herramienta que usemos no nos asegura un mejor aprendizaje, no est谩 correlacionado. No hay recetas m谩gicas para dar una clase, ni siquiera una metodolog铆a concreta para todo, depende del alumnado. Esto es lo complejo de los procesos educativos, que no hay nada que pueda ser bueno para todos, ni que ayude a todos por igual. El maestro debe ser un estratega, eligiendo la metodolog铆a que maximice el potencial del medio, adapt谩ndolo a las necesidades y ritmos de sus estudiantes. Si el m茅todo elegido es pasivo, por ejemplo el visionado de un video de 40 minutos sin interacci贸n, el aprendizaje ser谩 pobre, independientemente de la calidad del v铆deo.
La potencialidad del medio en el contexto depende de la profesionalidad del profesor, sus creencias y actitudes.
Si, las variedades contextuales influyen. Un profesor puede estar formado y ser buen铆simo en algo, pero depende del contexto esto puede desmontarse como por ejemplo, dependiendo del n煤mero de alumnos, un profesor formado en metodolog铆as activas puede verse frustrado, as铆 como con la falta de recursos t茅cnicos o limitaciones de tiempo. La superaci贸n de estas barreras requiere profesionalidad, flexibilidad y sobre todo creatividad para improvisar soluciones adaptadas a la realidad del aula.
El contexto instructivo y f铆sico es un elemento que condiciona la integraci贸n curricular de los medios.
El aula tradicional, con los alumnos sentados mirando al profesor sin interactuar y escuchando, no invita a la innovaci贸n y a veces condiciona, pero el docente se pone barreras cuando puede adaptar ese espacio para crear el espacio que busca. Nosotros creemos que no tener un espacio innovador no es una excusa para no innovar en el aula. El espacio tambi茅n educa, es un indicador de la metodolog铆a que estamos utilizando, por ejemplo se puede poner las mesas por grupos, rincones, mesas en forma de U, tirarnos al suelo, etc. En clase hemos visto algunos ejemplos m谩s como dar la clase en el patio o el caso de un profesor que no tiene espacio para explicar todo lo que sabe y motiva a los ni帽os para que, en el tiempo del recreo, vayan a aprender tecnolog铆a con 茅l.
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